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La experiencia de la Escuela Bélgica de Chiguayante: La neurociencia como herramienta para mejorar la cultura escolar

 14 Oct 2019      Categorías:  Comunidad , Entrevista , Innovación , Liderazgo Pedagógico

A través de pausas activas, también denominadas “breaks neuronales”, esta institución ha logrado mejorar el aprendizaje de sus estudiantes, la convivencia y el nivel de estrés de la comunidad educativa.

La Escuela Bélgica es un establecimiento de la localidad de Chiguayante que se mantiene activo en cuanto a innovación escolar y liderazgo. Hoy, a cuatros años de haber modificado su proyecto educativo, han demostrado que los cambios que implementaron -vinculados a la duración de las clases, las pausas activas dentro de ellas y la planificación única de cada curso- tienen resultados efectivos en los procesos de aprendizaje escolar. Conversamos con Mauricio Toro, director del colegio, para conocer más acerca del trabajo que han desarrollado.

Durante el seminario de LÍDERES EDUCATIVOS, el martes 27 de agosto, mencionaste que el trabajo en la escuela se ha trazado utilizando bases neurocientíficas, ¿de qué manera lo han hecho?, ¿qué actividades desarrollan?

Nuestro trabajo ha sido, principalmente, en el aula, hacemos las clases en dos partes. En vez de hacer una clase de 90 minutos, que es poco efectiva a nivel neuronal, hacemos dos bloques de 40 minutos con un break de 10 minutos en medio, donde los y las estudiantes salen al patio a jugar, a despejarse un poco y a tomar agua, luego de eso vuelven a clases para la segunda parte. A eso nosotros le llamamos los “breaks neuronales”.

¿Quiénes han sido los encargados/as de poner en práctica estas acciones?

Todo el equipo psicosocial, los asistentes de educación y el equipo directivo. Nos preocupamos de que los niños y niñas bajen y suban a la hora que corresponda para que no pierdan clases. Todos estamos involucrados en esta tarea, la idea es que ellos/as no salgan al patio a tomar sol, sino que haya actividades que fomenten la actividad física.

¿Cuánto tiempo les ha tomado llevar a cabo la experiencia para ver resultados?

En un año ya vimos los resultados, cuando salió el resultado del SIMCE y el de desarrollo social y académico. Además, el año pasado (2018) tuvimos una curva de ascenso más grande que en otros momentos. Llevamos tres años implementando esta metodología, este año el paro nos afectó de cierta manera pero estamos tratando de recuperar al máximo para que sigamos con la curva de ascenso, llevamos tres mediciones positivas y la idea es que ésta sea la cuarta.

NORMATIVA VIGENTE EN CHILE

Volcándonos al tema legal, ¿existe alguna ley o normativa que permita esta innovación en el aula?, ¿cómo lo hacen en este sentido?

Nosotros incorporamos esta metodología en el Proyecto Educativo Institucional (PEI), tenemos en el sello que es una escuela afectiva, segura y con actividad física. Ese cambio, implicaba aumentar la cantidad de breaks (o recreos) para que los y las estudiantes pudieran llevar a cabo este sello, ya que con dos pausas no hay mucha actividad física que digamos, pero sí con seis. Al estar en el PEI se justifica completamente, porque no está dentro del marco de recreo “legal” sino de break neuronal o pausa activa.

¿Cómo lo hicieron para definir el PEI de la institución?

Lo hicimos con la comunidad educativa, compuesta por representantes estudiantiles, de los apoderados, de los profesores, de los asistentes y el sostenedor. Entre todos tomamos la decisión y, obviamente, estuvimos de acuerdo.

Entonces, ¿de esta manera ustedes pudieron validar su metodología de estudio sin problema con el Ministerio de Educación?

Exacto, desde un punto de vista “legal”. Porque no está dentro del concepto de recreo, si nosotros le pusiéramos así pasaría a ser ilegal, pero si le ponemos break o pausa activa está completamente autorizado porque en cierto modo está dentro de la clase.

PLANIFICACIÓN ÚNICA PARA CADA CURSO: MENOS ESTRÉS DOCENTE

Además de las clases de 40 minutos y las pausas activas entre cada una de ellas, la Escuela Bélgica innovó de otra manera: En la planificación de cada asignatura y nivel. De esta manera, se eliminó el trabajo extra que cada docente realizaba año tras año.

¿A qué se refieren cuando hablan de “planificación única”? y ¿cómo se organizaron para realizar este trabajo?

En marzo del 2017 los profesores y profesoras planificaron documentos que se han traspasado entre ellos, año tras año. Por lo tanto, no deben volver a hacerlo. Pueden hacer ajustes, pero la matriz está lista. Ellos sólo deben hacer la actividad de aprendizaje de cada clase. La hicimos con base al modelo de la Agencia de Calidad y a los estándares de aprendizaje, articulados por objetivos de las bases curriculares.

¿Cómo es la gestión o dónde guardan este material?

Todo el material es digital. Luego de planificar, los profesores me enviaron los documentos, los que comprimí y compartí con todos los docentes. De esta manera, todos tienen las planificaciones de cada curso.

¿Hay alguna posibilidad de compartir este material con otros establecimientos para que puedan replicar estas planificaciones o guiarse?

Sí, hemos hecho eso en varias ocasiones, con cada colegio que nos visita. Les compartimos las planificaciones y las pruebas que hacemos, los materiales y todo lo que tenemos a disposición. Si alguna institución quiere acceder a esta documentación puede escribirnos a direccionescuelabelgica@gmail.com

BENEFICIOS PARA LA COMUNIDAD EDUCATIVA

¿Cuál ha sido el aporte más relevante de esta metodología para la comunidad?

Ha habido mejoras en muchos aspectos, vinculadas, por ejemplo, al estrés laboral. Se rebajó bastante porque el docente está más tranquilo y no está encerrado todo el tiempo en la sala de clases. Esta escuela tenía una cantidad importante de licencias médicas al año y ahora tenemos un 95% de asistencia docente.

Por otra parte, los alumnos/as al bajar al patio también mejoran la convivencia escolar, porque tienen tiempo de esparcimiento, de relajarse, de botar energías. Estar 90 minutos en sala es una cuestión agobiante.

¿Qué consejos les darías a otros directores/as que quieran aplicar esta metodología en sus establecimientos?

Primero que todo, atreverse a innovar, porque esto no es un invento, sino una innovación y tiene beneficios súper positivos, como el tema cognitivo, de actividad física y de reducción del estrés. La sugerencia es que trabajen según los estándares de aprendizaje y los objetivos, que se adaptan perfectamente al sistema de breaks y de clases de 40 minutos. Por otra parte, dejar de lado la clase magistral de 90 minutos, que aún se hace en Chile. Las clases divididas, por breaks, generan que estas sean más participativas.

 

Actualmente, según cifras del Ministerio de Educación, en Chile hay alrededor de 218 establecimientos catalogados como insuficientes por la Agencia de Calidad de la Educación. ¿Podríamos mejorar estas cifras modificando la metodología tradicional de enseñanza, que se caracteriza por clases de 90 minutos? Para Mauricio, si esto cambia “otros tendrían los beneficios que hemos tenido nosotros: el mejoramiento del aprendizaje y la reducción del estrés de profesores y alumnos. Serían clases más dinámicas, como en Finlandia”.

4 opiniones en “La experiencia de la Escuela Bélgica de Chiguayante: La neurociencia como herramienta para mejorar la cultura escolar”

  1. Felicitaciones al equipo del Colegio Belgica. Uno de los principales desafios en una comunidad escolar es la unificación de criterios, junto con ello, compartir experiencia y material pedagógico entre pares. Me encantaria poder conocer más de este proyecto.
    Saludos cordiales!

  2. Muchas gracias por compartir esta experiencia. Se valora la generosidad de la escuela

  3. Excelente iniciativa y muchas gracias por compartirla!!!

  4. Es una experiencia que me interesa conocer

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