Buscar

Escuela 21 de Mayo: “Una comunidad que aprende, crea, comparte y abre sus puertas para crecer junto a otros”

Durante agosto del 2026 se abrió espacio a una nueva Feria Pedagógica de la Escuela 21 de Mayo, del Servicio Local de Educación Pública Costa Central. La actividad, que se realiza desde el año 2012, se destaca por abrir las puertas del establecimiento para compartir los aprendizajes de sus estudiantes, además de fortalecer el vínculo con las familias y el territorio.

Con las y los estudiantes convertidos en protagonistas de sus aprendizajes, salas transformadas en exposiciones y puertas abiertas al territorio, se llevó a cabo una nueva versión de la Feria Pedagógica de la Escuela 21 de Mayo, el pasado 12 de agosto. La actividad, que contó con la participación del Servicio Local de Educación Pública Costa Central, se caracterizó por buscar visibilizar los aprendizajes de los y las estudiantes, además de crear y fortalecer el vínculo entre la escuela, las familias y el territorio.

Bajo el eslogan de que “el aprendizaje se enriquece cuando se comparte, se hace visible y se construye junto a otros”, la jornada es presentada por el equipo curricular del establecimiento como una “oportunidad para que los propios estudiantes, junto a sus docentes, puedan mostrar cómo aprenden, qué estrategias utilizan, qué experiencias desarrollan y de qué manera avanzan en el logro de los objetivos de aprendizaje de cada asignatura”.

Arte y comunidad: Los sellos del establecimiento reflejados en la feria pedagógica

Para  el desarrollo de la actividad, el establecimiento abrió sus salas de clases con distintos sectores; como Matemática, Lenguaje, Historia, Artes visuales, Tecnología y ciencias, entre otras. Aquí, los y las estudiantes eran quienes asumían el rol de expositores de sus trabajos. Por lo tanto, al ingresar a cada sala, los asistentes podían realizar un recorrido por las distintas asignaturas de cada curso, y conocer los trabajos a través de las explicaciones de los niños y niñas.

Durante la jornada, se realizó además un intermedio artístico en el patio, con la presentación del taller de telas acrobáticas y una intervención de música con repertorio pop. “De esta manera, la actividad combinó aprendizaje, exposición, participación, intercambio entre pares y expresión artística, permitiendo que los estudiantes fueran protagonistas tanto al mostrar sus aprendizajes como al conocer los de los demás”, puntualizaron desde la organización de la actividad.

Un territorio comprometido con la educación de sus futuras generaciones

Luego de terminada la jornada, el equipo a cargo de la actividad destacó que visibilizar el trabajo que realizan en la escuela tiene un valor muy importante para toda la comunidad educativa. En primer lugar, porque los estudiantes se sienten orgullosos de mostrar lo aprendido durante el semestre, compartiendo el proceso para llegar a sus resultados. Además, ver a sus familias recorriendo el establecimiento, les genera reconocimiento, satisfacción y pertenencia.

Por su parte, reconocen que, para los docentes y asistentes de la educación, la instancia cobra relevancia debido a que visibiliza y da sentido al trabajo pedagógico que realizan. “En definitiva, abrir la escuela fortalece el orgullo por lo que somos y hacemos, permite reconocer el trabajo de estudiantes y funcionarios, y reafirma que los aprendizajes adquieren aún más sentido cuando pueden ser compartidos con las familias y con la comunidad”, destacaron desde el establecimiento.

De esta misma manera, sostienen que el vínculo entre escuela, familia y territorio es fundamental para nosotros, porque forma parte directamente de nuestro sello comunitario y de la manera en que entendemos la educación. Sabemos que la escuela no puede trabajar de manera aislada”.

Aprendizajes y consejos para replicar la experiencia

Comunicación, autonomía, responsabilidad, trabajo colaborativo, creatividad y confianza, son algunas de las habilidades y competencias que desarrollan los y las estudiantes con este tipo de actividades en el establecimiento. “Para nosotros es muy importante que los estudiantes no sean solamente receptores del aprendizaje, sino que tengan la oportunidad de asumir un rol protagónico y sentirse orgullosos de lo que son capaces de hacer”, señaló el equipo curricular a cargo de la jornada en la escuela.

Por su parte, la directora del establecimiento, Jocelyn Guzmán, aconsejó a otras y otros líderes educativos comenzar a abrir espacios para compartir aprendizajes con sus comunidades, destacando que es clave avanzar hacia un liderazgo más sistémico, entendiendo que la escuela no educa sola. Cuando trabajamos en red, articulando a las familias, las instituciones, las organizaciones del territorio y las distintas redes de apoyo, el proceso educativo se vuelve más sólido y también más compartido”.

De esta manera, señala que “abrir espacios para mostrar los aprendizajes permite que la comunidad conozca lo que ocurre dentro de la escuela, valore el trabajo de estudiantes y funcionarios, y también comprenda que la educación es una responsabilidad social que nos involucra a todos”.

Por lo mismo, la invitación que hace la directora a otras y otros líderes del sistema educativo es “confiar en el trabajo colaborativo, abrir la escuela al territorio y atreverse a construir redes, porque educar junto a otros siempre fortalece nuestra labor”.

Escuela 21 de Mayo y su trabajo junto a Líderes Educativos PUCV a través de C Líder

Actualmente, la Escuela 21 de Mayo es parte del Programa Bianual de Acompañamiento para la Mejora Continua, que lidera el Centro Líderes Educativos PUCV, a través del trabajo de C Líder junto al Servicio Local de Educación Pública de Costa Central en 24 establecimientos del territorio. El programa busca acompañar conjuntamente al nivel sostenedor y escolar, para desarrollar aprendizaje profesional y organizacional de las instituciones participantes. De esta manera, su foco es fortalecer prácticas que movilicen procesos de mejora continua en el territorio, utilizando una metodología de resolución de problemas en tres ámbitos clave: Convivencia, fortalecimiento de aprendizajes y asistencia; con el objetivo de fomentar prácticas colaborativas orientadas a la mejora continua desde los propios contextos escolares.

De esta manera, el programa se basa en una secuencia iterativa de pasos, mediante la resolución de problemas de mejora continua, utilizando instrumentos y rutinas que promueven el aprendizaje entre la Subdirección de Apoyo Técnico Pedagógico del SLEP, el equipo de mejora y facilitadores de C Líder. Este enfoque permite la interacción entre líderes intermedios y equipos de mejora, fortaleciendo la capacidad de agencia de las escuelas para abordar desafíos reales, concretos y específicos.

C Líder es un proyecto financiado por el Ministerio de Educación, mediante el Concurso de Proyectos para la Creación de Tres Centros de Liderazgo Educativo y estará operando durante cuatro años, entre el 2026 y 2029. Es conformado por la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, a través de su Centro Líderes Educativos PUCV; la Universidad de Chile, a través del CIAE y Saberes Docentes; la Universidad Diego Portales; la Universidad de Magallanes; y la Universidad Católica del Norte.