“La escuela ha muerto ¡Viva la Escuela! Desafíos para un futuro común: La mirada de un director” expone cómo la escuela y la educación tradicional chilena han quedado obsoletas luego de los desafíos impuestos por la pandemia, ocurrida el año 2020.
El director del Liceo Bicentenario Víctor Jara de Peralillo y autor del libro, Miguel Rivera, presentó el pasado jueves 08 de octubre su obra en la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. El evento, organizado por C Líder: Centro Asociativo para el Liderazgo y Mejora Educativa Sistémica, contó con un panel de comentarios compuesto por la ex rectora de la Universidad de Chile, Rosa Devés; por el presidente de la Asociación de Docentes Directivos de Valparaíso (ASODIVAL), Carlos González; y por la directora ejecutiva del Centro Líderes Educativos PUCV, Carmen Montecinos.
La actividad abrió un espacio de conversación y discusión acerca de los desafíos actuales de las escuelas tradicionales. Además de las transformaciones necesarias que deben tener los establecimientos para construir comunidades educativas más abiertas, participativas y vinculadas con sus entornos.
Según destacó la directora ejecutiva de Líderes Educativos PUCV, Carmen Montecinos, “nosotros, como Centro de Liderazgo, tenemos como una de las misiones amplificar las buenas prácticas y el conocimiento que se construye en las comunidades escolares, desde el liderazgo directivo. Cuando nosotros creamos estos espacios de profesionales directivos, que han estado en las aulas y generan conocimiento, estamos cumpliendo con nuestra misión”.
Una escuela que sí importa
El libro de Miguel Rivera nace a partir de los cuestionamientos del autor con la llegada de la pandemia: “¿cuál es la validez de la escuela?, ¿qué sentido tiene en contextos de crisis?, ¿es aún necesaria como institución?”. A lo largo de sus 168 páginas, la obra intenta responder a estas interrogantes, y expone el fin de una “era” para la escuela, dando una especie de muerte a esta institución histórica tal como la conocemos. Sin embargo, esto no tiene más que el objetivo de dar la bienvenida a una nueva escuela que está naciendo y creciendo de la mano de los nuevos desafíos globales.
Miguel Rivera, autor del libro, señaló durante el evento que para comprender esta obra es importante reconocer que la escuela sí importa y hace un llamado a los directivos a ser más atrevidos en su labor. De esta manera, el mensaje que desea dejar con su libro, según destaca, es “fundamentalmente que la escuela sí importa, importa porque transforma vidas concretas, específicas y esas vidas que se transforman aportan a la sociedad o al entorno donde la escuela está inmersa. Mientras que, una segunda idea, es que es necesario para los directivos y directores ser atrevidos en la dirección de las escuelas. Para mover las fronteras de lo posible en el sistema escolar, tenemos que atrevernos a cambiar las cosas desde el interior de la escuela con los mismos actores”.
Gloria Bazaez Riveros, docente retirada y asistente al evento, señaló que las universidades tienen un importante rol en la transformación de las escuelas, ya que la formación de docentes es fundamental para asumir los nuevos desafíos que tienen los establecimientos educativos. Además, señaló que “me llamó mucho la atención el título del libro, “La escuela ha muerto”. Me sentí, pero realmente muy impresionada con el título. Creo que hay hartas perspectivas buenas en él. Yo creo que hay que estudiarlo, leerlo un poco y tratar de colaborar y hablar de ello”.






















